ALFREDO ETCHEBERRY DERECHO PENAL PARTE ESPECIAL PDF

Abstract Through an assessment of the normative implications of economic exploitation, the article seeks to strengthen the thesis that principles of egalitarian distributive justice should apply globally. Second, because the existence of exploitation implies high levels of institutional and economic cooperation and interdependence. This piece reviews the legality of this combat tactic in the context of international human rights and international humanitarian law, in order to conclude that there are no sufficient rules that could help us solve a series of issues that are raised by this practice. Ejemplos de estas reglas son: Law, Culture and the Humanities. Alfredo Etcheberry Orthusteguy — Wikidata Click here to sign up. From Wikimedia Commons, the free media repository.

Author:Neshura Virr
Country:Iran
Language:English (Spanish)
Genre:Career
Published (Last):28 December 2017
Pages:221
PDF File Size:4.31 Mb
ePub File Size:17.93 Mb
ISBN:299-4-72456-683-1
Downloads:75865
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Kekora



La renuncia a encontrar un bien jurdico nico en este ttulo no nos impide, sin embargo, intentar una sistematizacin sobre la base del an- lisis del texto legislativo y la naturaleza de cada una de las infracciones sancionadas.

En general, cabe distinguir dos clases de delitos: aquellos que primordialmente atentan contra el orden de las familias, y los que aparecen referidos a la moralidad pblica. En primer trmino, el orden de las familias ha sido considerado por el legislador bajo un doble aspecto: ante todo, el respeto a la cons- titucin jurdica de la familia y a las relaciones de este carcter que de ella nacen, y en segundo lugar, el recto uso de la funcin sexual de acuerdo con las normas jurdicas que rigen la constitucin de la familia y con las reglas sociales y biolgicas que el legislador ha estimado con- veniente proteger.

Al primer aspecto se refieren los delitos contra el es- tado civil de las personas y la celebracin de matrimonios ilegales. Al segundo aspecto slo se refiere el delito de incesto, al haber sido des- penalizado el adulterio. Ms compleja es la consideracin del bien jurdico dentro de los de- litos asignados al grupo de la moralidad pblica.

Desde luego, pese a lo genrico de su enunciado, esta frmula alude nicamente a ciertos aspectos de la moral sexual. El principio general en esta materia, desde el punto de vista exclusivamente jurdico, es el de la libertad sexual: cada persona es libre para ejercitar su actividad sexual como desee. La primera forma de atentar contra la moralidad pblica es, en consecuen- cia, lesionando la libertad sexual, impidiendo a una persona la libre de- terminacin de su actividad sexual.

De esta clase de delitos son la violacin, el estupro, el rapto, los abusos deshonestos y las formas cali- ficadas de la sodoma. Pero, por otra parte, la libertad sexual no es un principio absoluto, y encuentra limitaciones. Unas de ellas nacen de cier- tos vnculos jurdicos, como el matrimonio y el parentesco, y estn reglamentadas ya en el grupo anterior de delitos.

Otras limitaciones pro- vienen del hecho de que el comn de los ciudadanos considera grave- mente lesivo a sus sentimientos ticos el ejercicio o despliegue pblico de la actividad sexual: son los delitos de escndalo, como los ultrajes pblicos a las buenas costumbres y la difusin de pornografa. Estos son los llamados delitos de corrupcin, como la sodoma simple, la promocin de prostitucin y la corrupcin de menores. Hay, adems, dos infracciones que no son referibles a ninguno de los dos grupos anteriores: el delito de aborto, con el cual se inicia el ttulo VII, y que es claramente un delito contra la vida del feto, por lo cual nos hemos ocupado de l dentro del respectivo captulo, y el deli- to de abandono de nios y personas desvalidas, segundo prrafo del ttulo VII, que es un delito contra las personas, o en todo caso con- tra la seguridad por ser infraccin de peligro.

Pero como entre noso- tros este delito contiene numerosas referencias a ciertos deberes de asistencia familiar, nos parece preferible no distorsionar demasiado el sistema del cdigo y tratarlo en este captulo, aunque en grupo separa- do de los otros dos. Pero en uno y en otro caso tambin se toma en consideracin la violacin de ciertos deberes de asistencia que la ley impone. Muy vinculado con esta materia se en- cuentra el delito de omisin de socorro, que entre nosotros es slo cons- titutivo de falta, pero que por su importancia merece ser considerado aqu.

Para la reglamentacin de este delito, nuestra Comisin Redactora se apart de su modelo habitual y sigui al Cdigo Belga, por considerar "ms regulares y comprensivas sus disposiciones". Todas las disposiciones relativas a este delito giran en tomo de un concepto central: el abandono. Segn MEZGER, la materialidad del delito reside en "poner a una persona en situacin de desamparo", 2 ltimo que precisa como la circunstancia en que un hombre "no est en condiciones de defenderse por s solo contra un peligro que amena- za su vida".

Entre nosotros, sin embargo, debe tenerse presente que la ley no integra el delito con una mencin de la institucin jurdica de la guarda, y que, por otra parte, no exige la efectiva produccin de un peligro para la punibilidad del delito, bastndole la edad del abandona- do y el hecho del abandono. Por consiguiente, podra definirse el aban- dono como "dejar librado a sus propios recursos a un nio que se encuentra al cuidado de hecho o de derecho de quien lo deja".

En cuanto a las modalidades de ejecucin, el abandono puede re- vestir varias formas. En primer trmino, puede consistir en trasladar al nio del ambiente de proteccin en que se encontraba a otro carente de ella y dejarlo all; adems, puede verificarse dejando al nio en el sitio en que se encontraba, pero alejndose de l el abandonante, que representaba la proteccin y asistencia indispensables para el abando- nado; finalmente, puede consistir en una simple omisin, al no impedir que el nio se coloque voluntariamente en una situacin de desampa- ro, como en el ejemplo de ANTON y RODRIGUEZ, 3 del tutor que no impi- de que su pupilo de seis aos salga de noche en busca de aventuras.

El concepto de abandono tiene como caracterstica el desamparo que a consecuencia de l se produce. Esta ltima situacin puede ser definida a la manera de MEZGER, pero teniendo presente que nuestra ley no exige la efectiva comprobacin del peligro, sino que le basta con su posibilidad.

Diramos que el desamparo es una situacin en que el nio no est en condiciones de protegerse por s solo contra un peli- gro que eventualmente puede amenazar su vida, integridad corporal o salud. Dadas las distintas modalidades de comisin, el abandono no supo- ne necesariamente la soledad del sujeto pasivo, pero s su separacin material del abandonante.

Por eso advierte SOLER que no se incluye en este delito el abandono moral: 4 no es lo mismo el abandono de un de- ber que el abandono de una persona. El incumplimiento de un deber de asistencia puede, en ciertas circunstancias, constituir otro delito, pero no el de abandono homicidio, lesiones, omisin de socorro, etc.

En ambos casos se trata en realidad de incumplimiento de obligaciones de socorro, de abando- no de deberes, ms que de abandono de personas. Particularmente se considera en dichas disposiciones la falta de pago de las pensiones ali- menticias que se deben por ley o por sentencia judicial. Criticaba PACHEC0 la excesiva generalidad del enunciado del Cdi- go Espaol, que no distingua entre las diferentes posibilidades de aban- dono, y particularmente, por abarcar aun los abandonos hechos en la inclusa.

Hacindose eco de esta crtica, la Comisin Redactora excluy expresamente de las penas del delito, para considerarlo una conducta impune, el abandono hecho en las casas de expsitos, o exposicin. Por la exposicin se coloca a un nio en situacin en que, si bien ma- terialmente abandonado separado del abandonante , no corre peligro, porque otros lo toman bajo su cuidado y proteccin en el caso parti- cular que el cdigo seala, las instituciones llamadas "casas de expsi- tos", concepto que es preciso entender hoy da en sentido amplio, referido a los establecimientos de asistencia social.

El abandono de nios reviste dos variedades, atendiendo al lugar en que el abandono tiene lugar. Conocido ya el concepto de aban- dono, es preciso determinar el alcance de los trminos "lugar solitario". No debe interpretarse esta expresin en un sentido estrictamente lite- ral, como "lejana de poblado" o "ausencia de personas". La doctrina y la tradicin histrica de este trmino concuerdan en asignarle otro sen- tido: el de "lugar donde el socorro no es probable en el momento del abandono". Esta expresin fue tomada por nuestro cdigo del belga, donde un comentarista, NYPELS, define el lugar solitario como el "no fre- cuentado durante el abandono".

Parecido concepto dan los comentaris- tas del Cdigo Sardo y luego los del Cdigo Zanardelli. El sujeto activo de este delito puede ser cualquiera persona. Debe cumplir slo un requisito: tener al nio bajo su cuidado o poder de hecho Art. En la expresin "padres ilegtimos" se entienden comprendidos, en sentido amplio, tanto los naturales como los simplemente ilegtimos, y aun, segn la Comisin Redactora dej testimonio, a los que entonces se llamaban "de daa- do ayuntamiento" adulterinos, incestuosos, sacrlegos.

En el seno de la Comisin existi una indicacin para restringir el sujeto activo del delito slo a quienes fueran padres o guardadores, pero en definitiva hubo acuerdo expreso en el sentido de mantener como sujetos acti- vos, aunque con penalidad diferente, a quienes tienen al nio simple- mente a su cuidado de hecho, sin que nadie se lo haya confiado, y tambin a los padres y guardadores.

Pero, por lo menos, es indispen- sable tener al nio bajo cuidado. Encontrar a un nio ya abandonado y no auxiliado puede ser el delito de omisin de socorro, pero no es abandono. En cuanto al sujeto pasivo, es un nio menor de diez aos Art.

Esta disposicin nos ha servido en otro lugar para mostrar la independencia de las definiciones penales en relacin con las civiles: para el Cdigo Civil, infante o nio es el que no ha cumplido siete aos Art. Se sigue advirtiendo el carcter de delito de peligro abstracto que estas figuras tienen: por debajo de dicho lmite de edad la ley presume el riesgo por el solo hecho del abandono, aunque se trate de un nio inteligente, esforzado y capaz de valerse por s mis- mo en gran medida; por encima de dicho lmite, aunque sea en un solo da, desaparece la tipicidad de la conducta, sin atender a las particula- res condiciones personales del menor.

Aunque el delito siempre es punible, los eventuales resultados da- osos para el menor no son indiferentes para la ley: si del abandono resultaren lesiones graves o la muerte del nio, esto constituye una causal de agravacin, que obra sin perjuicio de la agravante constituida por el parentesco o la guarda, de modo que si el abandonante es uno de los padres y adems, resultan lesiones graves, la penalidad es doblemente agravada Art.

La expresin "lesiones graves" debe entenderse en sentido genrico amplio, comprensiva de las mutilaciones, castracin, y lesiones del Art. La posicin anmica del suje- to con respecto al resultado de muerte o lesiones puede variar, desde la culpa inconsciente hasta el dolo eventual por lo general, ser este ltimo caso.

La relacin de causalidad entre el abandono y las lesiones o muerte se determina de conformidad a las reglas generales. El concepto de lugar no solitario resulta dado por oposicin al de lugar solitario: es aquel en el cual el socorro es probable en el momento del abandono. El sujeto pasivo de este delito es el nio menor de siete aos Art.

Este lmite fue tomado sin mayores discusiones del Cdigo Belga; el mismo existe en el Cdigo Francs. Se estim en dichas legis- laciones que, tratndose de un lugar no solitario, esto es, donde el so- corro es probable, no se puede abandonar a un nio mayor de siete aos, ya que ste est en condiciones de bastarse a s mismo y de pro- curarse el auxilio de gente o la asistencia que necesita. El concepto es discutible en principio, y el lmite de edad nos parece algo restringido. En todo caso, el abandono de un nio mayor de siete aos, si las cir- cunstancias concurrieren, podra sancionarse siempre como abandono de personas desvalidas.

El sujeto activo del delito puede ser en primer trmino una persona que tenga de hecho al nio bajo su cuidado Art. Si tal es el caso, la pena ser agravada cuando resultaren lesiones graves o la muerte del nio Art. Adems, el sujeto activo pueden ser los padres legtimos o ileg- timos o quienes tienen al nio de derecho bajo su cuidado. En este caso, la ley distingue entre dos situaciones posibles: a El abando- nante reside a menos de cinco kilmetros de un pueblo o lugar en que hubiere casa de expsitos, o b Reside a ms de cinco kilme- tros de dicho lugar Art.

En el primer caso, la pena es ms gra- ve, pues de acuerdo con la Comisin Redactora, a la cual se debe la introduccin de esta regla, la culpabilidad aumenta mientras mayo- res son las facilidades para evitar el abandono otra disposicin que pone de manifiesto que los principios de la concepcin normativa de la culpabilidad no son extraos a nuestro cdigo.

Pero si resul- tan lesiones graves o la muerte del nio, la penalidad es ms eleva- da, y en este caso no se atiende a la mayor o menor distancia entre la residencia del abandonante y el pueblo o lugar en que hubiere casa de expsitos.

Valen respecto de este caso las observaciones formuladas en rela- cin con el abandono en lugar solitario, en las respectivas circunstan- cias. Por lo tanto, ste es ya un delito de lesin, no de mero peligro, abstracto ni presunto, y lo que se sanciona en l es primordialmente la violacin de los deberes de asistencia familiar. No es forzoso que estos deberes surjan de una disposicin de la ley o sentencia judicial, pues nuestra ley no exige tales requisitos. Sin embargo, como el verbo rector sigue siendo "abandonar", es preciso que el sujeto pasivo haya estado por lo menos de hecho al cuidado del abandonante.

Si bien es ste un delito de lesin contra la vida o la integridad cor- poral y salud de las personas, no est reglamentado entre los delitos contra las personas, porque dicha lesin no es aqu directamente queri- da por el agente: si tal fuera el caso, se tratara derechamente de un delito de homicidio o de lesiones.

Respecto de la muerte o lesiones gra- ves, el abandonante se encuentra en situacin de culpa inconsciente, consciente o dolo eventual. En cuanto al sujeto activo, no hay exigencias especiales, aparte de encontrarse unido con la vctima por alguno de los vnculos que la ley seala: matrimonio, o bien ascendencia o descendencia, legtima o ile- gtima, concepto sobre el cual vale lo dicho precedentemente. Tocante al sujeto pasivo, aparte del expresado vnculo, la ley exige que se trate de una persona enferma o imposibilitada.

Estos conceptos, que en s son bastante amplios, deben ser precisados a la luz del epgrafe del p- rrafo, que se refiere al abandono de una persona "desvalida".

No cual- quiera enfermedad es suficiente para integrar la tipicidad de este delito: debe tratarse de una enfermedad que imposibilite a la persona para va- lerse por s misma, o sea, para defenderse de los peligros que eventual- mente la amenacen o de procurarse la asistencia que necesita para el mantenimiento de su vida y su salud.

Tal es tambin el sentido de las expresiones "desvalida" o "imposibilitada". La enfermedad puede ser f- sica o mental; la imposibilidad puede derivar de otras causas: privacin de sentido, inmovilidad por ataduras, etc. Una y otra no necesitan ser permanentes; pueden ser transitorias, siempre que su duracin sea sufi- ciente como para hacer previsible la posibilidad de la muerte o lesio- nes graves.

Como se trata de un delito de lesin y no de peligro, la ley no dis- tingue aqu entre lugares solitarios y no solitarios, ni atiende a la edad de la persona abandonada. Por su ntima relacin con las figuras anteriormente expuestas y por lo similar de sus fundamentos, consideramos necesario ocuparnos aqu de algunos casos que en otras legislaciones constituyen el delito llamado de "omisin de socorro" o "indolencia culpable", y que entre nosotros constituyen meras faltas.

El Art. En el abandono, el delito consiste en crear un peligro; en la omisin de socorro, en no remediarlo. El delito es omisivo y consiste en no entregar al nio a su fa- milia, o en no recogerlo o depositarlo en lugar seguro. De ello se deduce que la situacin en que el nio se encuentra da nacimiento a un deber que debe cumplirse de alguna de estas maneras: 1 Entregando al nio a su familia; 2 Recogindolo, esto es, llevndolo consigo quien lo en- contr, o 3 Depositndolo en lugar seguro, entendindose por tal aquel en que se encuentre a salvo de los peligros razonablemente previsibles para su vida y salud.

En estos dos ltimos casos es preciso dar aviso a la autoridad; dados los fines del aviso y la generalidad de los trminos de la ley, la autoridad puede ser cualquiera: poltica, administrativa, ju- dicial o policial. Para que el deber que comentamos surja, es necesario que la per- sona encuentre al menor perdido o abandonado.

En verdad, el senti- do de la disposicin es ms bien "encontrndose un menor perdido o abandonado", ya que puede no tratarse de un encuentro o hallazgo ca- sual. Menor perdido es el que no est en situacin de volver a su ho- gar o bajo el amparo de las personas que lo tienen bajo su cuidado; menor abandonado es el que ha sido objeto de abandono, segn el concepto explicado respecto de este ltimo delito. No se exige tampoco que el menor se encuentre en situacin de efectivo peligro, o que en definitiva resul- te para l alguna lesin como consecuencia de la omisin de socorro, y estas circunstancias no influyen en la penalidad.

Ni toma en considera- cin la ley el hecho de encontrarse el menor en un lugar solitario o no solitario. Pero s exige que sea menor de siete aos, con lo cual resulta cierta inconsecuencia, ya que en el delito de abandono, cuando se trata de lugar solitario, presume el peligro para el nio si ste tiene menos de diez aos; en cambio, el que lo encuentre slo tiene obligacin de socorrerlo si el nio tiene menos de siete aos.

Si el que encuentra al nio es el propio abandonante, no comete un nuevo delito; en virtud del principio de consuncin, solamente se le sanciona por el abando- no, sin considerar la posterior omisin de socorro.

La otra forma de comisin de este delito se encuentra en el Art. La figura es similar a la anterior, pero de alcance ms vasto. El suje- to pasivo se ha ampliado considerablemente: se trata de cualquiera per- sona herida, maltratada o en peligro de perecer.

Del mismo modo, el deber de asistencia que se impone es amplio: socorrerla o auxiliada. En cuanto a la expresin "encontrare", debe entenderse en el mismo sentido ya explicado tratndose de la figura precedente.

HUAWEI DBS3900 WIMAX PDF

4.Derecho Penal - Parte Especial Tomo IV (Alfredo Etcheberry)

Mikall Guy Oscar Heiremans Etcheberry, n. Miembro del Colegio de Abogados. Junto a la iglesia. En residente en Chile [84].

ARMAGEDDON LEON URIS PDF

Derecho Penal - Parte General Tomo I (Alfredo Etcheberry)

Charles Etchegaray Habansn. Alberto I Etcheberry Hermosilla, n. Anne Marie Etchegaray Torres, n. Jean Epherre-Iriartc. Clara Blanca Etchecopar Etchecopar, n.

AFPL GHOSTSCRIPT PDF

ALFREDO ETCHEBERRY DERECHO PENAL PDF

La renuncia a encontrar un bien jurdico nico en este ttulo no nos impide, sin embargo, intentar una sistematizacin sobre la base del an- lisis del texto legislativo y la naturaleza de cada una de las infracciones sancionadas. En general, cabe distinguir dos clases de delitos: aquellos que primordialmente atentan contra el orden de las familias, y los que aparecen referidos a la moralidad pblica. En primer trmino, el orden de las familias ha sido considerado por el legislador bajo un doble aspecto: ante todo, el respeto a la cons- titucin jurdica de la familia y a las relaciones de este carcter que de ella nacen, y en segundo lugar, el recto uso de la funcin sexual de acuerdo con las normas jurdicas que rigen la constitucin de la familia y con las reglas sociales y biolgicas que el legislador ha estimado con- veniente proteger. Al primer aspecto se refieren los delitos contra el es- tado civil de las personas y la celebracin de matrimonios ilegales.

ATTACKING CURRENCY TRENDS PDF

ALFREDO ETCHEBERRY DERECHO PENAL PARTE ESPECIAL PDF

.

Related Articles